En la actualidad, el éxito de las cadenas de supermercados no se define únicamente por tener los precios más bajos, sino por una operación eficiente y centrada en ofrecer valor real a los clientes con operaciones como hard discount.
El modelo de Hard Discount, popularizado por Aldi y Lidl, y replicado por cadenas de América Latina demuestra que la clave radica en la simplicidad y la excelencia operativa.
El Hard Discount es más que reducción de costos: Es una filosofía basada en eliminar desperdicios, simplificar procesos y conservar sólo lo que aporta valor al cliente. En Reino Unido operan con entre 1 500–1 800 SKUs; en América Latina el modelo típico gira entre 800–1 200 SKUs. Esa selección intencional reduce complejidad y mejora rotación e inventario.
En México, ejemplificamos el éxito del Hard Discount: con más de 2 000 tiendas en 15 estados, cuentan con surtidos reducidos (menos de 1 000 SKUs), más del 60 % en marcas propias y logística optimizada. En el primer trimestre de 2025, abrieron una tienda cada 19 horas en promedio, alcanzando un crecimiento interanual del 35 % y manteniendo un índice del 8 % de la población urbana a menos de 50 m de una tienda.
Los consumidores en estos países valoran eficiencia, rapidez y calidad. Adoptar los principios del Hard Discount —simplificación, procesos ajustados y enfoque en el cliente— permite optimizar operaciones y mejorar satisfacción, sin necesidad de ser una cadena de bajo costo.
El futuro de los supermercados y tiendas de conveniencia exige simplificación, excelencia operativa y enfoque total en lo que el cliente realmente valora. El modelo Hard Discount ofrece un marco probado para transformar operaciones, reducir costos y fortalecer la experiencia de compra.